1.
¿Cómo han manejado la adherencia de los
pacientes al programa de obesidad?
En el HUV hemos abordado la adherencia como un eje
transversal del modelo de atención. Implementamos
estrategias como:
- Consultas en simultáneo del equipo multidisciplinario para
reducir tiempos y mejorar la experiencia del paciente.
- Acompañamiento telefónico y virtual para seguimiento.
- Educación continua y talleres grupales.
- Modelo de autogestión de citas para empoderar al usuario.
- Priorización de intervenciones centradas en el paciente y su
entorno familiar.
- Telemedicina en especialidades como psicología, nutrición y
medicina interna (de control y seguimiento)
Estas acciones han permitido mejorar la continuidad en eI
proceso, especialmente en pacientes con múltiples barreras
sociales y económicas.
2.
¿Hay diferencia en la adherencia al program
en pacientes con régimen subsidiado
contributivo?
Sí, hemos identificado diferencias, especialmente en el acceso
oportuno a servicios complementarios, transporte y recursos
terapéuticos en el régimen subsidiado. Sin embargo, nuestro
modelo busca cerrar esa brecha a través de:
- Coordinación con trabajo social para apoyos logísticos.
- Red de aliados comunitarios para educación y seguimiento.
- Priorización en la agenda para evitar deserción. A
pesar de las diferencias estructurales del sistema, cuando se
garantiza continuidad asistencial, la motivación y adherencia
clínica puede ser comparable entre regímenes.
3.
Todos sabemos la importancia de la obesida
actualmente y el alto costo de la misma, pero ¿qué
estrategias usar para que las EPS, o mejor, el Estado
priorice esta patología?
Gestión del dato y caracterización poblacional:
Es fundamental contar con sistemas de información robustos
que permitan identificar, estratificar y seguir a la población con
obesidad. La caracterización por niveles de riesgo, edad,
régimen, comorbilidades y consumo de servicios permite
orientar intervenciones costo-efectivas y definir paquetes de
atención ajustados a las necesidades reales del territorio.
Medición de carga de enfermedad:
Implementar herramientas que midan eI impacto de la
obesidad en términos de años de vida ajustados por
discapacidad (AVAD), costos por complicaciones evitables y uso
de servicios especializados. Esto permite traducir la magnitud
clínica de la enfermedad en lenguaje económico comprensible
para EPS y tomadores de decisión.
Participación en mesas técnicas e intersectoriales:
Es clave que instituciones como el HUV participen activamente
en mesas de planeación territorial y comités de enfermedades
crónicas, aportando evidencia del impacto de la obesidad, no
solo en salud, sino en productividad laboral, educación y
seguridad social.
Articulación con el sector público y privado:
Promover alianzas con EPS, entes territoriales, universidades y
el sector productivo, con el objetivo de generar estrategias
conjuntas de prevención, tratamiento y seguimiento. La
obesidad debe ser entendida como un problema multicausal
ue exi e res uestas multisectoriales.
Evidenciar el impacto económico de la inacción:
Es necesario visibilizar que no intervenir la obesidad genera
altos costos directos (hospitalizaciones, medicamentos,
atención de comorbilidades) e indirectos (incapacidad laboral,
pensiones prematuras, pérdida de productividad). La evidencia
económica debe convertirse en una herramienta de presión
para priorizar recursos y políticas públicas específicas.
4.
¿Qué indicadores son útiles al mostrar la
importancia de tu programa de obesidad? Más
que calidad de vida, ya que para los entes
territoriales y EPS se requieren indicadores que
impacten costos.
Reducción de hospitalizaciones y urgencias por
comorbilidades asociadas:
- Disminución en reingresos por descompensaciones
metabólicas (DM2, HTA, dislipidemias).
- Menor uso de servicios de urgencias por complicaciones
prevenibles.
Disminución del consumo de medicamentos de alto costo:
- Control de enfermedades crónicas que permite suspender o
reducir dosis de antihipertensivos, hipoglucemiantes e
hipolipemiantes.
- Indicadores de des prescripción tras intervención exitosa.
Reducción del ausentismo e incapacidades laborales:
- Número de días de incapacidad evitados por paciente
intervenido.
- Tasa de reincorporación laboral postratamiento integral.
Ahorro proyectado por paciente intervenido vs. no
intervenido:
- Cálculos comparativos de costos directos e indirectos
evitados.
- Proyección del retorno de inversión (ROI) del programa.
Indicadores de eficiencia operativa del programa:
- Porcentaje de adherencia al plan de atención.
- Tiempo promedio entre ingreso y resolución clínica
(farmacológica o quirúrgica).
- Porcentaje de pacientes con seguimiento activo a 6 y 12
meses.
Impacto en carga de enfermedad del territorio:
- Disminución en prevalencia de obesidad grado III y
enfermedades asociadas.
- AVAD evitados y ganancia en años de vida saludable.
5.
Es cierto que hablamos de obesidad, pero ¿por
qué aún sentimos que hay tantas barreras,
especialmente en eI régimen subsidiado, si se
cuenta con programas bien estructurados?
¿Qué estrategias tenemos frente a esto?
- Las barreras persisten por:
- Subfinanciación de la atención primaria y especializada.
- Fragmentación de servicios y débil articulación territorial.
- Baja priorización de la obesidad como enfermedad.
- Carga social asociada al paciente con obesidad.
- Desde el HUV, enfrentamos esto con:
- Articulación de redes integradas con IPS de primer nivel.
- Formación continua a profesionales de la red para
mejorar la remisión oportuna.
- Rutas ágiles de priorización para usuarios con
comorbilidades.
- Fortalecimiento de alianzas con entes territoriales y
or anizaciones comunitarias.
6.
Dra. Daniela, ¿ya tienen experiencia o han
pensado en estructurar una ruta para el
abordaje de la población infantil?
- Sí. Aunque el programa del HUV ha tenido enfoque en
población adulta, dada la necesidad y el aumento de la
incidencia de obesidad en los niños y adolescentes, hemos
avanzado en la estructuración de una línea de intervención
pediátrica, ya gestionamos la ruta de atención, algoritmos
de atención y guía de práctica clínicas
- Actualmente, tenemos como plan desarrollar las siguientes
actividades:
- Evaluación multidisciplinaria adaptada a la edad.
(16 años en delante, como etapa inicial).
- Involucramiento de cuidadores y entorno escolar.
- Educación nutricional y emocional para padres e hijos.
- Articulación con servicios de pediatría, endocrinología,
nutrición sicolo ía infantil.
7.
¿Qué estrategias considera más efectivas para
educar a la población sobre la obesidad desde
la atención primaria?
Las más efectivas han sido:
- Formación continua al equipo de salud del primer nivel:
Capacitar a médicos, enfermeros, nutricionistas y
promotores de salud en el enfoque de la obesidad como
enfermedad crónica, eliminando prejuicios y promoviendo el
uso de guías clínicas actualizadas con lenguaje centrado en
el paciente.
- Identificación y tamizaje oportuno en el territorio:
Implementar herramientas de tamizaje comunitario y
escolar que permitan detectar tempranamente el exceso de
peso, riesgos metabólicos y factores psicosociales,
vinculando al paciente a rutas integrales desde etapas
iniciales.
- Educación comunitaria con enfoque cultural y familiar:
Desarrollar actividades educativas en entornos naturales del
paciente (escuelas, barrios, lugares de trabajo), usando un
lenguaje cercano, adaptado al contexto cultural, y
promoviendo la participación activa de la familia como
agente protector.
- Uso de tecnologías y canales digitales: Fortalecer eI acceso
a contenidos educativos a través de redes sociales,
plataformas móviles y mensajes SMS, con información
verificada sobre hábitos saludables, riesgos de la obesidad y
mitos comunes.
- Articulación con sectores educativos, sociales y laborales:
nvolucrar instituciones educativas, centros comunitarios y
mpresas para promover entornos saludables, incluyendo
limentación adecuada, actividad física y bienestar
mocional como parte del día a día.
- Testimonios y redes de apoyo entre pacientes:
Fomentar espacios donde las personas con obesidad puedan
compartir su experiencia y recibir acompañamiento
psicoeducativo, 10 que reduce el estigma y aumenta la
adherencia a procesos de cambio.